4 de agosto de 2026

Cómo Comprar Propiedad en México Siendo Extranjero: Fideicomiso en Puerto Escondido (Guía 2026)

¿Puede un extranjero comprar propiedad en la playa en México? Sí, con fideicomiso. Costos reales, tiempos, notario y los errores que vemos cada semana en Puerto Escondido.

Playa rocosa con oleaje y el pueblo de Puerto Escondido al fondo

La pregunta nos llega casi todas las semanas, por WhatsApp, por correo, en la oficina: "soy extranjero, ¿de verdad puedo comprar frente al mar en México?". La respuesta corta es sí. La respuesta completa tiene nombre propio: fideicomiso. Y aunque suena a trámite intimidante, en la práctica es un mecanismo probado que lleva décadas funcionando. Aquí te contamos cómo es el proceso de verdad, con costos y tiempos reales, y los tropiezos que hemos visto cometer a compradores que llegaron mal asesorados.

Primero, el porqué: la zona restringida

La Constitución mexicana, en su artículo 27, reserva a los mexicanos el dominio directo de la tierra en una franja de 50 kilómetros desde la costa y 100 desde las fronteras. Puerto Escondido cae completo dentro de esa franja. ¿Significa que un extranjero no puede comprar? No. Significa que compra de otra forma.

Esa otra forma es el fideicomiso bancario inmobiliario. Un banco mexicano aparece como titular del inmueble, y tú, como fideicomisario, te quedas con todo lo que importa: usar la casa, rentarla, remodelarla, heredarla y venderla el día que quieras. El banco no puede tocar tu propiedad ni decidir nada sobre ella. Cobra su anualidad y custodia el título. Punto.

El proceso, sin adornos

Te lo resumimos como se lo explicamos a nuestros clientes en la primera reunión. Son cuatro etapas.

Uno. La promesa de compraventa. Eliges la propiedad, se negocia precio y firmas un contrato de promesa. Si es una preventa, esperamos a que la obra concluya y tu unidad esté lista para entrega, y posteriormente pasar a la fase de escritura y entrega de la propiedad. Si aún estás en etapa de búsqueda, en nuestro catálogo de propiedades todo lo publicado ya pasó revisión documental.

Dos. El permiso de la SRE. El banco tramita el permiso ante la Secretaría de Relaciones Exteriores. Ahí firmas la famosa cláusula Calvo: te comprometes a no invocar la protección de tu gobierno respecto del inmueble. Es un requisito estándar, nadie lo negocia.

Tres. El notario hace su trabajo. Y aquí va algo que confunde mucho a los compradores de Estados Unidos y Canadá: el notario público mexicano no se parece en nada a un notary. Es un abogado con fe pública delegada por el Estado, y es quien revisa gravámenes, historial registral, predial, agua y la situación jurídica del suelo. En Oaxaca este paso pesa doble, porque buena parte del territorio es de régimen agrario. De eso escribimos una guía aparte sobre terreno ejidal y propiedad privada que te recomendamos leer antes de enamorarte de un lote barato.

Cuatro. Escritura y registro. Con el permiso emitido, el notario protocoliza el fideicomiso, se paga el impuesto de adquisición y la operación queda inscrita en el Registro Público. El fideicomiso dura 50 años y se renueva cuantas veces haga falta. La renovación es papeleo, no una recompra.

Hablemos de dinero

Números que manejamos en 2026, para que presupuestes sin sorpresas. La constitución del fideicomiso cuesta entre 1,500 y 2,500 dólares según el banco, permiso incluido. La anualidad ronda los 500 a 800 dólares. Y el cierre completo de la operación, con impuestos, notario y registro, suele quedar entre 5% y 8% del valor de la propiedad. Si alguien te cotiza mucho menos, pregunta qué está dejando fuera.

Los errores que vemos repetirse

El más caro: firmar contratos privados sobre tierra sin verificar. Una "carta de posesión" no es un título, por más sellos que tenga. El segundo: comprar a distancia, sin nadie de confianza que pise el terreno y conozca el historial del desarrollo. Y el tercero, menos dramático pero constante: olvidar la anualidad del banco y los gastos de cierre al calcular el retorno. Nuestro análisis de rentabilidad de renta vacacional incluye esos costos precisamente por eso.

¿Dudas sobre tu caso concreto? Escríbenos. Preferimos resolver preguntas antes de la compra que problemas después.

Preguntas frecuentes

¿El banco es el dueño de mi casa?

No. Custodia el título, nada más. Los derechos de uso, renta, herencia y venta son tuyos.

¿Qué pasa a los 50 años?

Se renueva por otro periodo igual. Es un trámite administrativo con costo menor, no una nueva compra.

¿Mis hijos pueden heredar?

Sí, y con ventaja: el fideicomiso permite designar beneficiarios sustitutos, así que la sucesión del inmueble no requiere juicio testamentario en México.

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